Hay maneras de jugar y estrategias de control que permiten disfrutar de los juegos de azar sin que jugar comporte ningún tipo de problema. Algunas de las prácticas que constituyen el Juego Responsable son:

· Fijad un presupuesto antes de jugar y no lo superéis nunca. Este presupuesto debe formar parte de los gastos destinados al ocio y no a gastos de la vida cotidiana.

· No pidáis dinero en préstamo para jugar.

· Estableced un límite de tiempo dedicado al juego y haced pausas frecuentes cuando estéis jugando. Aprovechad las pausas para analizar las cantidades que habéis ganado o perdido y si es conveniente continuar jugando.

· No juguéis nunca para olvidaros de problemas de la vida cotidiana o si os sentís deprimidos.

· Aunque no es el caso de la compra de lotería, es recomendable que intentéis ir a jugar (por ejemplo en los bingos o casinos) en grupo, como una actividad lúdica y social.

· Mantened un equilibrio entre el juego y otras actividades de ocio y entretenimiento.

· Teniendo presente que la posibilidad de ganar existe, aceptad que lo más probable es que acabéis perdiendo el dinero destinado al juego.

Si se juega de esta manera, el juego no tiene porqué suponer ningún problema para las personas que lo practican ni para su entorno personal.